El Arcángel Miguel es conocido por sus cualidades de protección, fe, fuerza y liberación. Estas virtudes se manifiestan a través del poder del Rayo Azul, el cual es la expresión de la Voluntad Divina en acción. Este rayo encarna la pureza de la Fe y la obediencia absoluta a la Voluntad Divina.
Una de las principales cualidades del Arcángel Miguel es la protección. Él se encarga de proteger a los seres humanos de las fuerzas desintegradoras y de las energías mal calificadas que pueden obstaculizar su progreso espiritual. A través del Rayo Azul, Miguel forma una armadura, un escudo, una esfera protectora alrededor de las personas que invocan su asistencia, y las sella con su espada de Llama y Relámpago Azul con su punta hacia abajo, la cual proyecta a través de su coronilla, abarcando toda su columna.
A pesar de que hemos estudiado la ley acerca de la necesidad imperativa del llamado y la armonía en los sentimientos para recibir una ayuda eficaz y duradera, Los Arcángeles son Todopoderosos y pueden acudir ante el más leve susurro que el alma en necesidad pueda emitir. Miguel está presente en cada momento en que el alma pide protección o emite el sentimiento de ser protegida por Dios y por sus ángeles, de esa manera es como las fuerzas desintegradoras que intentan ingresar al campo energético de una persona, fracasan. Al invocar su presencia, él actúa inmediatamente, creando una esfera de luz azul que impide la entrada de toda energía mal calificada o de creación humana. Este escudo protector es una manifestación directa de la Voluntad de Dios, asegurando que las almas puedan continuar desarrollando sus planes de vida en armonía.

La disolución de la energía mal calificada
Otra cualidad esencial del Arcángel Miguel es la liberación. A través de su Espada de Llama Azul, Miguel corta las ataduras que los seres humanos han creado con sus sentimientos, pensamientos, palabras y acciones autodestructivas. Esta espada, que es de pura sustancia autoluminosa proveniente del propio corazón de la Magna Presencia YO SOY Universal, le provee autoridad divina para liberar a las almas que han quedado atrapadas en patrones de comportamiento humano limitantes.
La importancia del llamado y la armonía
La Ley Cósmica nos dice que todos los seres de luz por doquier en el universo solo pueden intervenir en nuestras vidas cuando los invitamos conscientemente. Ellos nunca se involucran en la vida de las personas a menos que sean conscientemente invitados y amorosamente invocados. Invocar la protección y asistencia del Arcángel Miguel despliega el poder de su Rayo Azul en, a través y alrededor nuestro, brindando liberación, defensa y la disolución de toda energía distinta a la luz. Sin embargo, para recibir plenamente su ayuda, es importante mantener los sentimientos en armonía. La paz interior y el equilibrio de los mundos mental y emocional permiten que la energía divina fluya sin obstáculos, tanto desde el llamado que sale hacia arriba, como de la respuesta que se descarga, abriendo el canal para que la protección del Arcángel Miguel sea efectiva y constante en todas las situaciones.
No es posible recibir una protección verdadera ni duradera si los sentimientos están en un estado constante de turbulencia, duda o temor. La verdadera protección divina solo puede manifestarse cuando los cuerpos inferiores están en armonía, o al menos, se procura que lo estén durante el tiempo necesario hasta que la respuesta se manifieste. La energía de protección, como la que ofrece el Arcángel Miguel, requiere de un sentimiento armonizado y una mente receptiva al bien, libre de agitación interna. Cuando los sentimientos están perturbados por el miedo o la duda, se crea una barrera que dificulta la recepción de las poderosas corrientes de luz y protección que se invocan. Es necesario cultivar la serenidad y la confianza en el poder de la Luz para permitir que esa protección fluya de manera completa y efectiva, envolviéndonos en un manto de seguridad y fortaleza.
“El secreto”: La armonía en los sentimientos
El éxito de todo llamado que realizamos depende de la pureza y la armonía de nuestro mundo emocional. Es necesario mantener la armonía en los sentimientos para que la energía divina fluya a través de nosotros sin obstrucciones y pueda proyectarse a nuestro alrededor para cumplir el requerimiento por el cual la hemos invocado.
La armonía es la ley del universo. Antes de realizar un llamado, los cuerpos deben ser aquietados al máximo de las posibilidades. Es una actividad que toma algunos segundos; no se trata de entrar en un estado de letargo, lo cual anularía completamente el poder dinámico de la Presencia, sino de aquietarse de manera que se establezca un estado apacible, permitiendo que los sentimientos estén armoniosos, la mente en calma y el cuerpo físico relajado. Es así como se dispone a los vehículos para ser receptores de la sutil pero poderosa energía proveniente de la Presencia.
El poder descargado no reside en la tensión ni en la compulsión. No obtiene mayor beneficio quien habla más alto ni quien pronuncia las palabras con mayor rapidez, sino aquel que, en la serenidad de la armonía, le permite a esta Gran Presencia Maestra comandar y dirigir. Amados hermanos, comprendan, mis amigos, que en todo llamado es la misma Presencia YO SOY quien se expresa, y a ella no le es necesario tensionarse para que la energía responda su mandato; siendo la soberana del universo, basta con que afirme serenamente: “hágase la luz” para que así sea hecho, porque la energía responde con alegre obediencia a su más leve comando.
Lo que invoca la gran descarga de energía no son las palabras, sino el sentimiento. Sin importar cuánta presión hubiera en el mundo individual de cada estudiante, la actitud correcta que se debe asumir es una de serena tranquilidad y sosiego, sabiendo que la Presencia YO SOY siempre está al mando y que su infinita sabiduría pondrá nuestro mundo en perfecto orden divino, siempre y cuando se mantenga la armonía en los sentimientos.
Les recuerdo con todo mi corazón: La armonía es la llave dorada para que los llamados a la luz manifiesten toda su gloria y plenitud. Recuerden hacer sus llamados con sentimiento de armonía y reposo, aumentando gradualmente en intensidad y serena confianza, tratando de alcanzar ese punto en el cual puedan comandar poderosamente y sin tensión.

Llamado 4: Protección con la Llama Azul
Magna Presencia YO SOY, Amado Arcángel Miguel, Amada Astrea, Amados ángeles de la Voluntad Divina y la protección, libérenme: libérenme, libérenme de toda creación humana en y alrededor mío, o dirigida en contra de la Causa de la Liberación de Saint Germain y sus estudiantes.
Amado Arcángel Miguel, envuélveme con tu Manto de Protección, protege mi vida y mi mundo con tu Luz Todopoderosa. Cierra toda puerta a través de la cual pudiera estar ingresando energía mal calificada y de la cual yo no sea consciente. Séllame en tu Armadura de Llama Azul y que solo la Voluntad Divina gobierne mis sentimientos, pensamientos, palabras y acciones en todo momento, en todo lugar y en toda circunstancia por siempre.
Amado Arcángel Miguel, ve delante de mí, despeja mis caminos, quita los aparentes obstáculos y vuélveme victorioso en todo lo que realice por siempre. Que tu radiante espada de Llama Azul gire a mi alrededor en todo momento. Disuelve de mi mundo todas las creaciones humanas y reemplázalas con la radiante Llama Azul de la Voluntad Divina de manera que mis pasos solo me conduzcan hacia el cumplimiento perfecto de mi propósito divino. Que tu presencia sea mi escudo y mi fortaleza, protegiéndome en cada paso que doy.
Amado Arcángel Miguel, desciende con tus Legiones de Ángeles Protectores y envuelve mi ser y mi hogar. Crea una barrera impenetrable de Llama Azul a mi alrededor y protege todo lo que YO SOY. Mantén fuera toda energía inferior a la perfección y disuélvela con tu espada de Llama Azul purificadora.
Amado Arcángel Miguel, disuelve en este instante toda creación humana que intente detener mi avance hacia la Luz. Ilumina mi camino con tu Espada de Llama Azul y conduce mis pasos hacia el cumplimiento perfecto de mi Plan Divino.
Amado Arcángel Miguel, fortaléceme con tu Presencia Dinámica de Poder y Protección. Defiende y protege cada uno de mis asuntos, séllalos con el sentimiento purificador de tu Llama Azul. Guía mis pasos con tu Sabiduría y mantenme siempre envuelto con la Luz Divina.
Que esta protección que invoco para mí sea manifestada también para mi hogar, mi mundo, mis asuntos, mis familiares y para todos aquellos que se encuentren receptivos a ella en todo lugar donde yo me desplace, volviéndolos a todos más felices, más luminosos y más puros por el simple hecho de estar cerca de mi Presencia.
Que así sea. Poderoso YO SOY.
Primer Rayo y sus cualidades · el servicio de las legiones del Arcángel Miguel





Deja un comentario