Invoca a los Arcángeles y conserva la armonía

Llama rosa en un cuenco dorado junto a una ventana, con el título «Invoca a los Arcángeles y conserva la armonía».

Para invocar a los Arcángeles y conservar la armonía, aquieta tus sentimientos antes del llamado, dirige la atención a tu Presencia YO SOY y a la cualidad divina que solicitas, y procura sostenerla al volver a tus actividades. El Arcángel Gabriel relaciona esa disposición con la tolerancia, la paz y la amabilidad hacia la vida. El Arcángel Zadkiel explica por qué importa lo que haces con tu atención después de pronunciar el llamado.

En Los 7 Arcángeles y sus Poderosos Decretos del YO SOY, Gabriel Silva reúne estos pasajes y los acompaña con invocaciones para aplicar las cualidades de cada rayo. El llamado al Arcángel Chamuel que encontrarás más adelante pide que el Amor Divino se manifieste en todas tus actividades.

La armonía que el Arcángel Gabriel llama estado de gracia

El Arcángel Gabriel describe la armonía como la frecuencia vibratoria propia del Reino de los Cielos. Cuando tus sentimientos se mantienen en tolerancia, paz y amabilidad hacia la vida, explica, tu energía puede entrar en contacto con la de los seres que sostienen esas cualidades. A esa disposición la llama estado de gracia. La persona que la cultiva puede servir como conductora de la protección, la sanación o el equilibrio que los Seres de Luz proyectan.

Gabriel recuerda la anunciación a María para mostrar qué significa estar preparado en el momento del contacto. Su relato vincula la posibilidad de que él comunicara sus energías al mundo de María con la disposición que ella sostenía. La enseñanza se extiende a la vida diaria. Gabriel pide conservar la pureza, el equilibrio y la armonía en los cuerpos internos, es decir, en los vehículos a través de los cuales pensamos, sentimos y guardamos la memoria de nuestras experiencias.

Esa preparación incluye la disciplina y el autocontrol, acompañados del amor y la gratitud hacia la vida. Gabriel reconoce que el deseo sincero de avanzar puede convertirse en tensión cuando se pretende alcanzar la armonía a fuerza de voluntad humana. La preparación que pide se expresa en la manera de vivir a lo largo del día, en el trato con los demás y en la calidad del sentimiento que se sostiene de una actividad a otra.

Aquietar los sentimientos y dar una dirección al llamado

Gabriel Silva propone dedicar unos instantes a relajar el cuerpo, calmar la mente y aquietar los sentimientos antes de invocar. Esa pausa permite que el llamado nazca de una disposición serena. Si vas a pedir la asistencia del Arcángel Miguel, por ejemplo, el sentimiento de confianza en la Luz acompaña la petición de protección. Si vas a llamar al Arcángel Chamuel, puedes dirigir tu atención al Amor Divino y reconocer con gratitud el servicio de sus ángeles.

Un hombre vestido de blanco medita junto a una ventana iluminada y un cuenco con una llama rosa.

Al invocar, la voz expresa la petición y el sentimiento la acompaña. La serenidad ayuda a mantener la atención en lo que estás pidiendo y a abrirte a la respuesta. Puedes profundizar en el sentido de esta invitación en Invocar a los Siete Arcángeles: el valor del llamado consciente. Si el día ha comenzado con agitación, la práctica de armonizar los sentimientos para recibir la ayuda de los ángeles desarrolla esa preparación.

Lo que sigues invocando con tu atención

El Arcángel Zadkiel explica que el poder de invocación actúa de manera constante. En su exposición, el pensamiento, la palabra, el sentimiento y la acción dirigen energía, y la atención señala hacia dónde fluye. La energía se dirige a la persona, el lugar o la condición en que descansa la atención y vuelve al propio mundo con la cualidad de aquello que se ha contemplado. Al dirigirla hacia la Hueste de Luz, dice Zadkiel, se atraen cualidades como la paz emocional y la claridad mental.

Esto da un sentido concreto a conservar la armonía después del llamado. Imagina que invocas el amor de Chamuel antes de una conversación difícil. Mientras escuchas, puedes recordar la cualidad que acabas de pedir y prestar atención a lo que la otra persona quiere comunicar. Esa atención te permite llevar el amor y la tolerancia a la respuesta que das. La conversación se convierte así en una ocasión para poner en práctica la cualidad invocada.

Zadkiel aconseja empezar a aplicar el Fuego Violeta a las pequeñas situaciones del propio mundo. Presenta ese Fuego como una actividad de misericordia y amor que permite cambiar la cualidad de la energía. Un momento de impaciencia ofrece una ocasión para devolver la atención a la Presencia YO SOY y recuperar la serenidad antes de hablar. La continuidad se cultiva cada vez que reconoces dónde ha quedado tu atención y vuelves a dirigirla hacia el bien que quieres expresar.

Una llama rosa se eleva de un cuenco de cristal en un patio soleado con ramas de olivo.

Llamado de amor divino, gratitud y armonía al Arcángel Chamuel

Amado Arcángel Chamuel, ¡Te amo, te bendigo y te doy gracias por tu gran servicio a mí y a toda la humanidad durante tantos siglos de evolución! Envía a tus ángeles de amor cósmico para que me envuelvan a mí, a mis seres queridos y a todos los seres constructivos que hay sobre la Tierra, con sus radiantes túnicas de luz rosa resplandeciente. Ilumina mis sentimientos y pensamientos con la perfección del Concepto Inmaculado y Amor Divino del corazón de mi Presencia YO SOY, y capacítame para ser un canal claro y perfecto de las ideas inspiradas y creativas de la Hueste Angélica.

Despeja mis caminos, condúceme por senderos de paz y armonía, y envía a tus ángeles de luz para que caminen junto a mí durante todo el día, guiándome hacia la perfección divina. Cúbreme con tu armadura de luz rosa, invencible e indestructible. Envuélveme en tu Llama Rosa de Amor Divino y vierte sobre mí las cualidades necesarias para expresar la perfección de mi Plan Divino.

Que tu Amor Divino, que es el reflejo perfecto del corazón de Dios, se manifieste en mí y en todas mis actividades. YO SOY el Amor Divino en mí, en mis seres queridos y en todos mis asuntos. YO SOY la manifestación del Concepto Inmaculado de Dios en mí ahora mismo, en este instante y para siempre.

Amada espada de Llama Rosa del Arcángel Chamuel, desciende ahora y gira constantemente alrededor de mi campo áurico, purificando y ascendiendo toda la energía hacia la eterna luz omnipresente de mi Presencia YO SOY. ¡Proyecta rayos de amor y libera! ¡Proyecta rayos de amor y libera! ¡Proyecta rayos de amor y libera!

En el nombre de la Presencia YO SOY que YO SOY, afirmo esta verdad: YO SOY bondad, YO SOY gratitud, YO SOY luminoso Amor Divino eternamente sostenido.

Gracias, Poderosa Presencia YO SOY y Amado Arcángel Chamuel.

Para continuar con la práctica, consulta los llamados de cada rayo en Los 7 Arcángeles y sus Poderosos Decretos del YO SOY, de Gabriel Silva. Puedes volver al llamado de Chamuel cuando quieras cultivar la gratitud y llevar el Amor Divino a lo que hagas durante el día.

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *