La misión de los Siete Arcángeles junto a la humanidad

Llama dorada sobre montañas al amanecer junto al título «La misión de los Siete Arcángeles».

La misión de los Siete Arcángeles es custodiar y guiar a la humanidad en su evolución espiritual e irradiar las cualidades divinas que la ayudan a desarrollarse. El Arcángel Miguel sitúa esa labor en un servicio más amplio. Él y los otros seis Arcángeles, Jofiel, Chamuel, Gabriel, Rafael, Uriel y Zadkiel, salieron del Sol Central junto con sus llamas gemelas para custodiar también a las evoluciones angélica y elemental. Su servicio abre la posibilidad de que las tres evoluciones cooperen en armonía.

Gabriel Silva reúne el relato de Miguel y los llamados de aplicación espiritual en Los 7 Arcángeles y sus Poderosos Decretos del YO SOY. El relato permite comprender de dónde procede este servicio y qué parte puede asumir la humanidad.

Una misión que abarca la Tierra y su sistema solar

Miguel comienza por el Sol Central, del que proceden los Arcángeles. En su relato, el Sol Central exhala rítmicamente los soles de un sistema mayor y da a las inteligencias angélica, humana y elemental la oportunidad de desarrollarse y madurar. Cada vez que un sol es enviado, siete Arcángeles salen con sus llamas gemelas para convertirse en la presencia guardiana de las evoluciones que hallarán allí su campo de desarrollo.

Al hablar de su propio grupo, Miguel extiende esa custodia al Sol físico, los planetas y las siete esferas internas del sistema. Las esferas internas son, en su exposición, los cielos del sistema solar. Miguel distingue además el ámbito de las corrientes de vida que evolucionan en la Tierra del de los Arcángeles. Las primeras se desarrollan dentro de los límites de su sistema. Los Arcángeles, por su origen en el Sol Central, tienen acceso a las regiones superiores cuando su servicio lo requiere.

La irradiación sostiene esa labor de custodia. Miguel explica que los Arcángeles viven para irradiar la luz que llena su sistema, procedente del corazón de Dios. Sus legiones los acompañan en ese servicio. Algunas salieron con ellos del Sol Central y otras se incorporan conforme los seres angélicos maduran dentro del sistema. Así, la presencia guardiana reúne a los Arcángeles que dirigen el servicio y a los ángeles que participan en él.

Ondas de luz dorada se extienden sobre el horizonte de la Tierra entre nubes.

Lo que los Arcángeles aportan a la humanidad

La protección es una de las actividades que Miguel menciona al explicar la labor de los Arcángeles. También señala la iluminación y la sanación. El Morya, en el prefacio de Los Siete Amados Arcángeles Hablan, sitúa esa diversidad en los Siete Rayos. Cada rayo expresa cualidades divinas y tiene un campo de servicio. El Morya explica que cada corriente de vida humana se desarrolla en uno de esos rayos bajo la supervisión de uno de los grandes seres angélicos.

La diferencia entre los servicios se aprecia en las cualidades que cada Arcángel irradia. La protección y la fe del Rayo Azul de Miguel sostienen la firmeza espiritual. La iluminación de Jofiel favorece el discernimiento, mientras que Chamuel irradia el Amor Divino. Gabriel sirve con la pureza, Rafael con la verdad y la sanación, Uriel con la paz y la ministración, y Zadkiel con la misericordia y la transmutación. Puedes ampliar esta relación en Los Siete Arcángeles y las cualidades de sus rayos.

La cooperación entre la Hueste Angélica y la humanidad

Miguel distingue el servicio de los siete del que él ha asumido en particular. Su labor es unir el Reino Angélico con la hermandad emancipada de la humanidad. Para explicar su responsabilidad en esa unión, compara su lugar en la Hermandad Angélica con el de Sanat Kumara en la Gran Hermandad Blanca. La comparación aclara por qué, al hablar de la misión de los siete, Miguel dedica parte de su exposición a la relación entre ambas hermandades.

En esa labor también participa Saint Germain. Miguel explica que, por medio de las actividades ceremoniales del Séptimo Rayo, Saint Germain reúne a la Hueste Angélica y a los seres humanos de la Tierra en una acción cooperativa consciente. En ese trabajo, Miguel representa al Reino Angélico y Saint Germain al Reino de los Maestros Ascendidos, y la humanidad participa con su propio esfuerzo. Al exponer el horizonte más amplio, El Morya incluye al Reino Elemental y describe la unión de los tres reinos como una expresión de armonía y cooperación amorosa en la Tierra.

El Morya señala que comprender el plan es el primer paso para cooperar con él. Saint Germain invitó a los Siete Arcángeles a dar a conocer el propósito, la radiación y las actividades de sus rayos. De ese modo, quien se interesa por el Reino Angélico puede conocer la cualidad que un Arcángel sostiene, invocar su asistencia y procurar que esa cualidad encuentre expresión en su propia conducta. La paz que se pide en un llamado a Uriel, por ejemplo, puede expresarse al acompañar con serenidad a alguien que necesita consuelo.

Dos personas vestidas de blanco meditan en un jardín frente a una llama dorada y rosa.

Invocar la asistencia y disponer el corazón para servir

Gabriel Silva relaciona la invitación consciente con la armonía de los sentimientos. La invitación expresa tu disposición a recibir asistencia. La serenidad y la confianza en la Luz favorecen la receptividad con la que haces el llamado y acoges la respuesta. En Invocar a los Siete Arcángeles se desarrolla esa relación entre la atención, el llamado y el sentimiento que lo acompaña.

El llamado que sigue, tomado del libro de Gabriel Silva, pide que la luz de la Presencia YO SOY fluya a través de la propia vida. La invocación se dirige después a cada Arcángel según su rayo. Al hacerla, puedes atender al sentido de cada petición y a la cualidad que deseas sostener en tus sentimientos, palabras y acciones.

Llamado poderoso a los Siete Arcángeles

En el nombre del Amor Divino y de la Poderosa Conciencia Cósmica de la Presencia de Dios que YO SOY, invoco a los Siete Poderosos Arcángeles de los Siete Rayos Divinos para que se hagan presentes en mi vida ahora y en todo momento. ¡Ayúdenme a asumir el perfecto balance y autocontrol de mi propia vida, de mis cuerpos, de mi mundo y de todos mis asuntos, de manera que yo sea un canal claro y perfecto para que la radiante luz del corazón de mi Magna Presencia YO SOY pueda fluir a través de mí en su estado de pureza y perfección eternamente sostenida! Que la luz y el poder de cada rayo divino llenen mi vida con perfección divina en todo momento.

Amado Arcángel Miguel, en el nombre de la Presencia YO SOY, te invoco para que despliegues tu protección invencible del Rayo Azul en mí y a mi alrededor. Cúbreme con tu armadura flamígera y ayúdame a empuñar la espada de Llama Azul con el sentimiento de armonía y pureza mental de tu Presencia. Corta y disuelve toda energía que no sea de la luz. YO SOY blindado con la fortaleza impenetrable de la Voluntad Divina. YO SOY la protección eterna del Arcángel Miguel.

Amado Arcángel Jofiel, proyéctame la Sabiduría Divina de tu Rayo Dorado e ilumíname. Llena mi mente y mis sentimientos con la sabiduría y el discernimiento iluminado. YO SOY la sabiduría iluminada del Rayo Dorado del Amado Arcángel Jofiel.

Amado Arcángel Chamuel, proyéctame el Amor Divino de tu Rayo Rosa y envuelve mi ser y mi mundo con tu esencia radiante de amor y adoración. Llena mi vida con la pureza del amor eterno. YO SOY el poder del Amor Divino del Amado Arcángel Chamuel.

Amado Arcángel Gabriel, proyéctame la pureza de tu Rayo Blanco y vuélveme autoluminoso. Eleva mi ser a la vibración más alta de la pureza divina. Séllame en la luz de la Ascensión y la Resurrección y vuélveme por siempre libre. YO SOY la pureza perfecta del Amado Arcángel Gabriel.

Amado Arcángel Rafael, proyéctame la salud perfecta de tu Rayo Verde. Llena cada célula y partícula de mi ser con la verdad y el sentimiento de la salud y el bienestar. YO SOY la verdad divina presente que me ilumina. YO SOY la salud perfecta eternamente sostenida del Amado Arcángel Rafael.

Amado Arcángel Uriel, proyéctame el sentimiento de paz verdadera y la provisión de tu Rayo Oro Rubí. Llena mi vida con la abundancia divina, la gracia y tranquilidad de tu corazón. YO SOY la provisión ilimitada de todo el bien del corazón de mi Presencia YO SOY. YO SOY la paz perfecta del Amado Arcángel Uriel.

Amado Arcángel Zadkiel, proyéctame el poder transmutador de tu Rayo Violeta. Transmuta toda la energía que haya en mis cuerpos en pureza radiante y Amor Divino liberador. YO SOY envuelto en todo momento por la Llama Violeta del Amor Divino del Amado Arcángel Zadkiel.

Si deseas continuar el estudio de esta misión y practicar con los llamados de cada rayo, puedes consultar la ficha de Los 7 Arcángeles y sus Poderosos Decretos del YO SOY, de Gabriel Silva.

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